La
mejor manera de evaluar un aprendizaje matemático es valorando el progreso y el
razonamiento que el alumno ha realizado para llegar a su resultado (N, Maya & S, Rivero, 2010, p,73)
Es de suma importancia el procesamiento cerebral de
las matemáticas desde la mediación pedagógica y la labor docente ya que, la
adquisición de conocimiento o experiencias depende de la motivación que se
genere en el entorno ene l que se encuentre el discente, partiendo desde el
hogar, la comunidad y la institución, donde se involucra a los infantes en diferentes
actividades donde se logren respuestas positivas que ayudan en la adquisición
de aprendizajes (Bustamante, 2015).
"La interacción educativa desarrollada entre docente y estudiantes, se sustenta en una nueva visión pedagógica que considera la necesidad de armonizarla mediante la organización de situaciones y ambientes de aprendizaje matizados por un clima de aula afectivo y democrático" (Bustamante, 2015, p, 8).
Para lograr una mediación exitosa con nuestros
estudiantes es importante mantener una buena comunicación con respeto, permitir
que sean ellos mismos, que exploren, que experimenten, brindando amor,
seguridad, apropiación de los valores, interacción con la institución,
brindando afectividad, viéndolos como seres únicos, generando cada día motivación
para las actividades que se realicen, despertando emociones positivas por
querer aprender (Bustamante, 2015).
"Cuidar la relación pedagógica
con nuestros niños/as exige mantener vivo el diálogo, la comunicación y el
respeto; así como ser tolerante con los errores de ellos, evitando el
perfeccionismo y la posesividad" (Bustamante, 2015, p,11).
No hay comentarios:
Publicar un comentario